09/09/2007

Moda íntima

Hola. Ayer sábado, en misa, vi como los fieles devotos de los primeros bancos se ponían morados comiendo palomitas de maíz mientras el sacerdote leía la epístola. Sí, la parroquia ha colocado un puesto de refrescos y palomitas a la entrada y está siendo todo un éxito. Un dinerillo nunca viene mal, que los fieles se han vuelto muy rácanos con el cepillo. La misa de la tarde del sábado es un acontecimiento social aquí en el barrio y todos van muy elegantes. La mayoría de los feligreses varones va en pijama, que ahora se lleva de cuadros y no de rayas, mientras que las señoras prefieren el chándal y chanclas con pompón azul celeste. No, no es verdad. Todo es una trola. Nadie va en pijama a misa. Todavía.
       Hola otra vez. Cambiemos de escenario: la clase de Lengua en un instituto. La profesora saca a un alumno a la pizarra a ver que tal va de gramática. Va muy mal, pero lo que llama la atención de la docente es que el pavo lleva unos pantalones, aparentemente de dos tallas más, que caen en acordeón enseñando más de la mitad del calzoncillo. La profesora se pone un pelín tensa y para no volver a ver calzoncillos, prefiere llamar después a una alumna. La alumna va algo mejor en gramática pero también enseña el principio de un tanga negro por debajo de una falda minúscula. imagenEso sí, la chica va muy maquillada, quizá excesivamente para su edad, apenas 16 años. Diríamos que roza, quizá invada, la estética pelandusqui. La profesora recuerda ahora una comedieta inglesa que vio hace años sobre un famoso burdel de Londres, en el que las empleadas iban con falda gris, camisa blanca y coletas, en plan alumnas modosas de las Ursulinas. O sea, todo al revés. La profesora se ríe y piensa que hemos perdido el manual de instrucciones del "saber estar", ese conocimiento del papel que nos corresponde en cada situación. Nadie lleva traje y corbata en una piscina ni mono de trabajo en una discoteca. Pero exhibir la ropa interior en clase es ya algo muy normal. No, esto no es una trola. Nos vemos.

Muy raras veces aparece publicada en Heraldo de Aragón una "carta al director" referida a mis artículos, lo que me marca, a mi pesar, como columnista nada polémico. Pero el lunes 10 de septiembre de 2007, se publicó una firmada por Mª Asunción Manso García, que reproduzco integramente a continuación:
       "El domingo leí en "La Crónica" de su diario, un artículo de Juan M. hablando de los que él llama "devotos" de una parroquia y a los que atribuye un montón de cosas sobre su comportamiento y atuendos en "la misa de la tarde del sábado". Todo ello en un tono banal, peyorativo, ridiculizando ... No sé si él se encontraba entre los descritos...Al final añade: "No, no es verdad. Todo es una trola" Pero ya lo ha escrito y publicado. ya lo ha leído un montón de gente. Si es una trola, ¿qué gracia le encuentra a ridiculizar sobre algo que para otros es muy importante y a los que les molesta que trate el tema así? Cualquier día, igual les escribo yo en el mismo plan, sobre el atuendo y comportamientos del tal articulista ...Puede ser divertido. Total, poco cuesta añadir que "todo es una trola" ".
       — Hasta aquí la carta de Doña Asunción y dado que la reproduzco sin variación alguna y a continuación del artículo que la motivó, me abstengo de hacer comentarios sobre la misma. JM

jmheraldo@hotmail.comHeraldo de Aragón | Imprimir

Este artículo pertenece a la sección "Escrito con tiza"